Meta lleva la escala petabit al Atlántico
Meta anunció el 21 de septiembre de 2026 Petal, un nuevo cable submarino que conectará Estados Unidos con la costa atlántica de Francia a lo largo de unos 7.000 kilómetros. La compañía prevé que entre en servicio en 2029 y cifra su capacidad de diseño en 1 petabit por segundo, equivalente a 1.000 terabits por segundo.
El proyecto importa ahora por dos razones. Es la primera vez que se plantea desplegar fibra óptica multinúcleo a escala transoceánica y duplica la capacidad que Meta atribuye a los sistemas más avanzados de la generación actual. También llega cuando los cables submarinos vuelven a concentrar atención: Google Trends España registró este 25 de septiembre más búsquedas de lo habitual para 'cable submarino', aunque esa señal agrupa el interés por distintas noticias y no permite adjudicar todos los registros a Petal.
Dos caminos de luz dentro de una misma fibra
La novedad técnica está dentro del vidrio. En una fibra convencional hay un núcleo por el que viaja la señal óptica; Petal empleará fibras con dos núcleos. El sistema mantendrá 24 pares de fibra, pero esos dos canales internos darán una capacidad equivalente a 48 pares convencionales, según la documentación técnica de Meta y NEC.
El salto no consiste solo en fabricar el filamento. A lo largo de una ruta de 7.000 kilómetros, la señal necesita repetidores que la amplifiquen. El diseño separará temporalmente los dos núcleos dentro de cada repetidor, amplificará las señales con tecnología de un solo núcleo y volverá a unirlas después. Meta sostiene que así puede duplicar la capacidad sin un aumento proporcional de materiales, volumen ni potencia eléctrica.
Quién construye y opera Petal
Meta será la propietaria y operadora del sistema. NEC asumirá el diseño integral, la fabricación del sistema y la instalación; Sumitomo Electric aportará la fibra de dos núcleos; y Orange trabaja en los planes para llevar el cable a tierra en la costa atlántica francesa y conectarlo con las redes terrestres europeas.
El reparto de tareas ha sido confirmado por Meta y por NEC. La cobertura independiente de Data Center Dynamics coincide en la longitud, la capacidad, la fecha objetivo y la participación de las cuatro compañías. El proyecto está anunciado y en desarrollo: todavía no es una infraestructura disponible.
Por qué un cable privado afecta a una red global
Los satélites suelen ocupar la imagen pública de las comunicaciones internacionales, pero la mayor parte de los datos cruza océanos por fibra. La Unión Internacional de Telecomunicaciones estima que los cables submarinos transportan alrededor del 99 % del tráfico mundial de Internet y sostienen servicios financieros, nube, videollamadas y comunicaciones públicas.
Que una plataforma financie su propio cable le permite asegurar capacidad para sus servicios y reducir la dependencia de rutas alquiladas. Al mismo tiempo, concentra una parte mayor de la infraestructura física de Internet en grandes proveedores privados. Petal añade capacidad entre Norteamérica y Europa, pero el anuncio no explica qué parte quedará reservada para Meta, si habrá capacidad mayorista para terceros ni bajo qué condiciones.
Qué cambia —y qué no— para España
Petal no tendrá, según la información publicada, un punto de amarre en España. Su llegada a Francia y la interconexión terrestre de Orange lo sitúan dentro de la red europea, de modo que puede aportar más capacidad y rutas alternativas al tráfico transatlántico que después circula por otros países. Eso no equivale a prometer una mejora automática para cada usuario español.
La velocidad de una conexión doméstica depende también de la red del operador, la congestión, el servidor de destino, el wifi y muchos otros tramos. El efecto inicial de Petal se verá en la capacidad troncal y en cómo Meta y sus socios enrutan datos entre continentes, no en un cambio inmediato de las tarifas o de la fibra que llega a los hogares.
Las cifras que aún faltan
El anuncio no publica el presupuesto, la ruta exacta sobre el lecho marino, las estaciones concretas de llegada, la capacidad contratada por cada participante ni el calendario de permisos y tendido. Tampoco ofrece resultados de operación real: el objetivo de un petabit por segundo pertenece todavía al diseño que debe fabricarse, instalarse y probarse antes de 2029.
Los próximos hitos verificables serán la identificación de los puntos de amarre, los permisos ambientales y marítimos, el comienzo de la fabricación y las pruebas de transmisión. Solo entonces podrá comprobarse si la fibra de dos núcleos pasa de hito de ingeniería a nueva referencia comercial para las rutas oceánicas.